22 años...
Muy fácil decirlos, pero cuando trato de descifrarlos se me agolpan montones de emociones vividas y sentidas hasta la médula. Que bonito.
Muy fácil vivirlos, el tiempo se escapa pero solo atrapamos los recuerdos y una que otra cicatriz de lo avanzado, lo dolido, lo intentado y lo andado. Que orgullo.
Ya no camino tan rápido, trabajo mas lento, el metal dejó de ser mi música mas escuchada, puedo hacer amistades un poco más rápido y los amigos verdaderos aún están presentes y al alcance de una llamada y una visita, tan sinceros como siempre y ya pendientes en cuidar de sus familias logradas.
Y solo volteo atrás para recordar mis momentos más épicos: me parece que he hecho bien esto de seguir fiel a mis principios que me han devuelto montones de satisfacciones y amarguras, bien recibido todo.
Y bueno, 22 años de abrir este blog: porque mi edad física ya tiene un recorrido mucho mayor pero lo mejor es que acá sigo estando y siendo yo.
Sigamos andando...